https://www.elconfidencial.com/mundo/2018-03-22/japon-carcel-mujeres-mayores-robar-tiendas_1538451/

Marian, la abuela de nadie

Era una tarde de mucha calor. Otra más. No se sentía con fuerzas para acercarse a la residencia a visitar a la Encarna, ni siquiera al caer la tarde, ya con la fresca. Tampoco es que tuviera mucho más que hacer, pero con esta calor… en el porche las bolsas de agua colgadas de la parra apenas alejaban a las moscas, y en la sala el ruido del ventilador competía con los diálogos ágiles y teatralizados de la telenovela. De vez en cuando un viaje a la cocina a remojar el pañito con el que aliviar la pesadez de cabeza que producía la falta de aire en las calles, en la casa, en las canas, y alguna visita al cuarto de baño por aquello de la incontinencia… aún aguantaba bien con las compresas finas, pero en días como éste, en que la ropa se pega al cuerpo como si temiera salir despedida, la abuela de nadie prefería no usar ropa interior. Total, si nadie iba a venir a verla y ella sola se limpiaba lo que manchara.

(Sigue leyendo en e-book)