El sueño de Casandra

Buscando el sueño,

encontré el verso...

Buscando el poema

me alcanzó el sueño.

(Foto: Casandra Culebras)

 

Querido agente Smith:

Lamento profundamente haberle tenido en vela tanto tiempo sin apenas promover un mínimo tráfico de datos con el que justificar su sueldo, pero es que la foto de Casandra, la pequeña de las dos, usted ya sabe, trajo tantas evocaciones que las neuronas agarraron un verso suelto por banda y no pude menos que buscarle acomodo en un poema, una estrofa por lo menos, por qué no un soneto.

Ya sé que en Langley estas cosas no se entienden, y que para usted, una foto transmitida por wasap a las dos de la mañana tiene que encerrar por fuerza una clave oculta, un mensaje cifrado.

Le cuento que la foto de Casandra, la menor, usted ya sabe, en efecto llevaba un verso implícito que dudo mucho pudiera ser descifrado por su maquinita descodificadora. El verso, entiéndalo, no siempre se traduce en palabras, porque a cada uno le llega según su forma de ver la vida, incluso según en qué momento. Supongo que en la CIA todo es un juego de claves y que la traducción en código alfanúmerico que hace de la imagen el photoshop les produce más emoción que ese cielo enmascarado que enmarca de misterio la ternura de un sueño reposado en esas facciones perfectas (¡porque no me negará que las facciones de mi nieta son perfectas!).

A mí, ya ve usted, fue abrirla en el samsung y alojárseme un verso. Nada explosivo. Más bien como un humillo blanco que, ondulante y sinuoso, buscó acomodo en mi nuca para acurrucarse como una tierna obsesión. ¿Verdad que a usted le ponen por delante la foto de un ruso con barba y turbante y le entran unas ganas irrefrenables de bombardear Afganistán? Pues cuando a mí se me acurruca un verso en la nuca es que no puedo dormir... pasarán horas, días, semanas, años y créame, señor Smith, que seguirá rondando mis silencios hasta que provoque un cuarteto, quizás una lira.

"El sueño de Casandra pinta de invierno la primavera"... Y ahí seguirá, hasta que le encuentre un sentido. Y es que Casandra apunta esa virtud que la distingue mucho de Martina, la mayor, ya le expliqué: necesita muy poco para equilibrar el impresionante despliegue de simpatía, energía e hipnótica atención de su hermana mayor. Un gesto, unos ojos muy abiertos, una leve sonrisa burlona, y transforma en primavera el peor de los inviernos. 

En fin, amigo Smith. No busque usted tres pies al gato....

 

Anotación 3/XXX/17

Agente Willams - Seguimiento de dispositivos - Objetivo 674

Incidencia: Transmisión a altas horas de la madrugada de una fotografía de un bebé dormido, quizás durmiendo, con un fondo de árboles sin hojas en un ambiente atmosférico sin interpretación positiva: por la fecha de la imagen es primavera, pero aparenta invierno y desapacible. El archivo permaneció abierto durante horas sin actividad aparente del dispositivo. No transmisión de datos. No recepción. Analizada la traducción del archivo en datos, no se aprecia transmisión indentificable.

Datos: Objetivo 674 afirma que es una foto de su nieta, la menor, Langley ya sabe, y que su apertura provocó un verso que le mantuvo en vilo. El verso que afirma haber percibido: "El sueño de Casandra pinta de invierno la primavera", no es para tirar cohetes, y todo el mundo sabe que la poesía no es su fuerte. Objetivo 674 es un pésimo poeta, todo sea dicho.

Es evidente que el mensaje invita a pensar que Objetivo 674 ha recibido un aviso sobre una futura acción de un comando denominado Casandra sobre objetivos implicados con los movimientos ciudadanos y democráticos de países del arco mediterráneo que vivieron la primavera árabe. La sección Casandra se caracterizaría por acciones más discretas y contundentes que la sección Martina. Sería una célula durmiente, como la foto indica, con capacidad para "teñir de invierno la primavera". ¿Una clara referencia al invierno nuclear? Objetivo 674 parece hacer un chiste sobre Afganistán y los rusos, pero podría estar indicándonos por donde iniciar nuestra búsqueda, posiblemente por desacuerdo con el carácter violento de la acción.

Mantenemos la vigilancia.